Estoy consciente que con este post estoy lloviendo sobre mojado. Se que antes de este han habido miles, millones, de escritos y opiniones como esta, pero no puedo dejar de escribir. Necesito drenar de alguna forma
Quien me conoce de tiempo atrás, sabe que durante toda mi adolescencia practiqué Artes Marciales, específicamente una poco conocida de origen coreano llamada Kuk Sool Won. Durante todo el tiempo que la practiqué tuve solamente dos maestros: Los hermanos Daniel y Danilo Mendoza.
Daniel fue el que más tiempo me instruyó, por lo que para mí, sin menospreciar a Danilo que fue el primero, siempre será mi maestro. La mayoría de mis cinturones los aprobé con él, gracias a él me presenté en la mayoría de las exhibiciones que hice con mis compañeros. Aunque ya es cosa del pasado y tengo eternidades que no entreno, gracias a él, aún mantenía viva la filosofía del Kuk Sool.
Daniel, acá en su Caricuao eterna, siempre fue un lider social. Confeso revolucionario, se dedicó desde 1999 y mucho antes a servir a la comunidad, fue un ejemplo a seguir para los jóvenes: deportista, sin vicios, servicial, con deber social. Fue el precursor de la primera radio comunitaria de la parroquia y fomentó un sinnúmero de programas sociales en la barriada donde vivía y en toda Caricuao.
¿Por qué hablo en tiempo pasado? Porque hace dos días unos inhumanos le cegaron la vida por un robo, robo al que no se resistió aunque bien pudo haberlos hecho mierda sin armas, después de quitarle todo lo que tenía, a los desgraciados no les bastó y se llevaron también su vida y con ella se llevaron a un amigo y una guía para muchos , yo mismo incluido.
Tristeza siento, pero mas que tristeza siento una enorme impotencia por ver como son los buenos de corazón los que se van primero. Tanta escoria y basura que hay en la calle y siempre es la gente valiosa quien se despide antes de tiempo. ¿Hasta cuando?
No pretendo hacer fiesta política con una muerte que me duele, pero que increíble que el proyecto que él tanto defendía no puede darle fin a una escalada de la delincuencia. ¿Cuántos Daniel hacen falta para poder crear conciencia? ¿Cuántos buenos mas deben morir para asumir que la violencia nos consume? ¿Por qué tiene que pasar todo esto?
Mi dolor y mi pésame con su esposa y tres hijos que Daniel dejó en esta tierra. Hasta siempre Kyo Sa Nim, no te fuiste en vano. Tu legado y tu filosofía de vida siempre vivirá en tus aprendices, pronto nos reuniremos.
QEPD









[...] Los buenos mueren jóvenes. Hasta siempre Kyo Sa Nim febrero, 2010 5 [...]